Autor: Edu

No siempre estuve de este tamaño, hace mucho tuve que crecer. Mientras crecía, la música se escuchaba en vinilos y las películas se veían en Betamax; los teléfonos se usaban para hablar y el mejor juguete del mundo eran las maquinitas de deportes de Mattel. Fui DJ ochentero y tomé cubas de olla. Formo parte del colectivo Los Casi Famosos, con los que durante 15 años salí de gira con Molotov, cené con Anthony Hopkins, me senté en el sillón de Friends, tomé tequila con Sabina, aposté en el hipódromo con Draco Malfoy, hice reír a Steve Carell, caminé con Evangeline Lilly del brazo, le robé un beso a Celia Cruz y fui el verdadero papá de los Nobles. Compartí grandes momentos con ganadores del Oscar, hice enojar a Lenny Kravitz, me atoré en un elevador con Emma Stone, hice pipí junto a George Clooney, John Travolta me aplaudió y Compay Segundo me dio la receta de la eterna juventud. Y en el camino, conocí a algunos de los mejores colegas y amigos que tengo hasta la fecha. No podría pedir más.