¡Felices 40, Walkman!

Salir hoy a la calle conectado a tus mejores audífonos y decenas de miles de canciones disponibles es lo más común del mundo, pero no siempre fue así. Quienes crecimos en los 70 u 80 fuimos testigos del nacimiento de uno de los aparatos más revolucionarios de esa época: el Walkman de Sony, que hoy cumple 40 años de haber llegado al mundo.

La historia de su nacimiento obedece simplemente a la buena visión empresarial y el gusto por la música: a Masaru Ibuka, uno de los co-fundadores de Sony, le gustaba escuchar música en sus viajes de negocio y estaba fastidiado de los electrónicos que producía la empresa, que en esa época eran voluminosos. Pensó en que alguien en la empresa podría diseñar un modelo de tocacintas más compacto y liviano que el de una casa, para que los amantes de la música pudieran disfrutarla fuera de ella.

Fue así que para el regocijo de toda una generación nació el Sony Walkman TPS-L2, un reproductor de cassettes azul y plata, con dos conectores para audífonos que permitían a dos personas escuchar al mismo tiempo, además de un micrófono integrado que a través de un botón permitía hablar sobre la música desde el “exterior”.

Su precio era de alrededor de $150 USD y .por supuesto- los japoneses se volvieron locos con el gadget, del que se vendieron más de 50 mil unidades en dos meses, muy por encima de las 5 mil mensuales que Sony esperaba vender.

El Walkman (que también se anunció como el Soundabout y el Stowaway) fue recibido igual de bien en Estados Unidos, a donde llegó en junio de 1980 y desató la “fiebre” entre los consumidores de diseñar sus propias listas de música grabada para acompañarlos en sus tareas diarias como ir a trabajar, al supermercado o hacer ejercicio. Sí, eso que todos hacemos hoy en segundos con el toque de un dedo.

Con los altos precios de los discos de esa época, los cassettes se convirtieron rápidamente en la manera más barata y conveniente de escuchar, grabar y compartir música. En los tres años siguientes, la venta de los casssettes superó la de los vinilos por primera vez y Sony, junto a sus competidores, lanzaron inmediatamente todo tipo de modelos con distintas capacidades, incluidas la de ser a prueba de agua o escuchar radio AM y FM en el mismo aparato.