5 razones por las que debes ver ‘Bohemian Rhapsody’

Queen no sólo es una de las bandas más famosas en la historia del rock, sino también una de las más extravagantes y poco convencionales, con un estilo que va desde el rock puro hasta el pop y la ópera, pasando por un poco de funk, punk y hasta toques de new wave en su etapa ochentera.

Con solamente cuatro integrantes (Roger Taylor, Brian May, John Deacon y Freddie Mercury), Queen sonaba como si fuera más grande que la vida misma, lo que la convierte en algo especial que ahora, con el estreno de Bohemian Rhapsody: La vida de Freddie Mercury (Bohemian Rhapsody), está volviendo a ser redescubierta por los viejos fans y descubierta por primera vez por la generación de los millennials.

Por ello, acá te vamos a decir qué es lo que puedes esperar de la película, las razones para verla y dónde fue que se quedó corta:

1) SUPERÓ LOS OBSTÁCULOS


A pesar de todos los problemas por los que atravesó la creación del filme, pudo salir adelante y ser estrenado después de que la producción del mismo se llevó casi 10 años, en los que desfilaron diferentes actores, directores y visiones para darle vida a la icónica personalidad de Mercury.

Originalmente, Sasha Baron Cohen iba a ser el encargado de interpretar al que quizá sea el más famoso frontman del rock, pero salió del proyecto debido a las diferencias que tuvo con Brian May y Roger Taylor, productores y supervisores musicales del filme.

Según Cohen, él quería darle una visión mucho más adulta y sórdida a la vida de Mercury, mostrando la problemática personal por la que atravesó el líder de Queen debido a su homosexualidad. Al final, ese aspecto del cantante es mostrado, pero no de forma tan profunda.

Otro problema que atravesó el filme fue el cambio de director, pues Bryan Singer fue despedido cuando llevaba casi las tres cuartas partes de la película filmadas. Al ausentarse durante varios días del set debido a -según él- asuntos familiares que tuvo que resolver, fue reemplazado por Dexter Fletcher, quien terminó la filmación, pero quien no aparece como director, llevándose Singer el crédito único gracias a las reglas del Directors Guild of America. Como dato curioso, Fletcher es el director de Rocketman, la película sobre Elton John que será estrenada en el primer trimestre de 2019.

2) RAMI MALEK = FREDDIE MERCURY


Cuando salió Cohen y se anunció que el actor de ascendencia egipcia Rami Malek -protagonista de la exitosa serie Mr. Robot– sería quien daría vida a Mercury, más de una ceja se levantó porque no es precisamente quien más se parece físicamente al cantante. Pero su caracterización, sin ser excesiva, sorprende.

Más allá de si Malek utiliza dientes falsos para parecerse a Mercury (éste nació con cuatro dientes extra en la mandíbula superior, mismos que nunca se quitó porque decía que esa característica le ayudaba a su potencia y entonación vocales), el actor recrea la actitud de Mercury prácticamente punto por punto. No es una imitación, sino una personalización del líder de Queen.

Si bien al principio del filme cuesta un poco de trabajo creer en la caracterización de Malek, hacia el final de la película el espectador está viendo a Mercury, sobre todo en la fastuosa recreación del famoso set que ofreció Queen durante el legendario Live Aid de 1985.

No sería sorpresivo que durante la próxima temporada de premios, el trabajo de Malek esté compitiendo fuerte en la categoría de Mejor Actor.

Rami Malek como Freddie Mercury. Foto: 20th Century Fox.


3) IMPRESIONANTE BANDA SONORA


Decir que el soundtrack de una película de Queen es extraordinario porque presenta música de Queen es una obviedad, pero más allá de que el filme incluya una buena cantidad de clásicos de la banda británica, algo que lo hace sobresalir es la calidad del sonido de la misma.

Si el cine donde es proyectada la cinta tiene buena calibración sonora, es casi como estar asistiendo a un concierto de la banda. Además, habrá algunas versiones sing-along, en las que el público podrá cantar las canciones escritas por Mercury y compañía.

Temas como “Killer Queen”, “Another One Bites The Dust”, “Somebody to Love”, “We Will Rock You” y, por supuesto, “Bohemian Rhapsody”, forman parte de un Greatest Hits visual y auditivo que ayuda, gracias a su potencia y espectacularidad, a elevar la parte emocional del filme. 

4) LUCY BOYNTON


Uno de los personajes clave en la vida de Freddie Mercury fue su novia, prometida y única amiga Mary Austin, a quien le da vida en el filme la joven actriz Lucy Boynton. Pero, ¿quién es ella?

Algunos quizá la recuerden como la protagonista de Miss Potter o como parte del elenco de las más reciente versión de Murder on the Orient Express, pero los melómanos/cinéfilos de corazón quizá la ubiquen más por ser una de las gratísimas cosas que dejó la increíble Sing Street, en la que dio vida a la misteriosa modelo Raphina.

En Bohemian Rhapsody, varias de las mejores secuencias del filme la involucran a ella en su personaje de Mary, quien por igual al principio se luce como la chica enamorada de Mercury para luego evolucionar como la mujer que entra en shock al darse cuenta de que su prometido es gay, o como la única gran amistad que tuvo el intérprete durante toda su vida.


Como Mercury se lo dijo en su momento a través del tema “Love of my life”, Mary fue justamente eso, el amor de su vida en lo emocional. No en balde Freddie pidió en su testamento que sus cenizas le fueran entregadas a Mary y ésta las enterrara en algún lugar que sólo ella conoce.

5) LIVE AID, COMO NUNCA ANTES


La secuencia mejor lograda del filme es, sin duda, la recreación de la histórica presentación de Queen en Live Aid, el concierto mundial organizado en 1985 por Bob Geldof para ayudar a combatir la hambruna en África y en el que participaron prácticamente las mayores figuras de la música en esa época.

Singer y Malek logran -a pesar de las múltiples diferencias que tuvieron a lo largo del rodaje- darle vida a la que ahora es considerada por decenas de especialistas como la mejor presentación en vivo de una banda de rock en la historia.

Los que vivieron en su momento el evento en vivo, o los que lo vieron por televisión, recordarán la electrizante energía que Mercury y compañía generaron en una audiencia que se estimó en más de mil millones de personas en todo el mundo. Y los que no lo conocían, tienen una estupenda oportunidad para saber cómo fue la ahora mítica presentación.

LO QUE QUEDÓ A DEBER


No todo es positivo en Bohemian Rhapsody, así que vale señalar en qué se quedó corta. De entrada, la vida de Freddie Mercury estuvo plagada de excesos de todo tipo, lo cual ameritaba una versión mucho más oscura y sórdida quizá, con clasificación C (R en Estados Unidos, sólo para adultos).

Roger Taylor (Ben Hardy), Brian May (Gwilym Lee), John Deacon (Joseph Mazzello) y Freddie Mercury (Rami Malek). Foto: 20th Century Fox.


Pero May y Taylor (Deacon no se involucró en lo absoluto en la cinta) no lo permitieron. Es como si quisieran hacerle un favor a Mercury -y de paso a ellos mismos- al presentar su vida de manera descafeinada, apta para una clasificación PG-13 (que en México su equivalente sería B, para adolescentes y adultos).

Taylor, Deacon y May son mostrados como hombres de familia serios y respetables. Y no porque no lo sean, pero los excesos en los que todos ellos también cayeron (no en la misma medida que Mercury, eso es claro) no son mostrados ni por asombro.

Otro punto en contra son los errores en el timeline de la historia de Queen. Algunos temas son colocados en una época que no les corresponde, y el anuncio que hace Mercury a los otros integrantes de la banda de que tiene Sida es totalmente inexacto, pues en el filme se los revela poco antes de Live Aid (1985), cuando en realidad él se enteró de que tenía VIH un par de años después.

Lo anterior y de repente ciertas secuencias en las que no cuadra la voz cantada que se escucha de Freddie en la pantalla (por momentos se nota que es Mercury, pero en otros se escucha más la voz de Malek mezclada con la de Freddie, por ejemplo), logran por momentos causar extraleza, sobre todo al fan clavado que se sabe al derecho y al revés los temas de Queen.

En resumen, Bohemian Rhapsody es una película que se puede y se debe ver, sobre todo si se es fan de la banda, pero que tampoco pasará a la historia. Digamos que es bastante pasable y entretenida, pero probablemente no estará nominada para diversos premios, con excepción de Malek, quien se lleva las palmas.

Y más importante, sirve como recordatorio de la grandeza de Queen, de Mercury como artista y para que las generaciones actuales conozcan a la que, sin duda, es una de las agrupaciones más controvertidas, admiradas y exitosas en la historia de la música.