Durante décadas hemos construido una relación particular con los perros mestizos. La mayoría tenemos historias con el “perrito de la colonia”, el que duerme afuera de una tienda o sigue a los vecinos durante la tarde; y hoy debemos dejar de verlo como parte del paisaje y responsabilizarnos por ellos.
El llamado “perrito caramelo” o “perrito mexicano” aparece constantemente en memes, ilustraciones y conversaciones digitales como símbolo de ternura. Detrás de esa imagen viral existe una conversación mucho más profunda sobre como convivimos con el abandono animal, y qué estamos haciendo para fomentar la tutela responsable.
Bye Bye Friend reconoce un cambio importante en la forma en la que las nuevas generaciones asumen la relación con los animales de compañía: ya no únicamente desde la convivencia, sino desde el vínculo emocional que los coloca como un miembro más de la familia.
Especialistas y organizaciones estiman que alrededor de 500 mil perros y gatos son abandonados cada año en México, cifra que nos mantiene dentro de las conversaciones de bienestar animal en América Latina.
Acciones como la implementación de la Ley de Protección y Bienestar Animal, aunado a los movimientos ciudadanos, de refugios independientes y redes de rescate; impulsan una cultura mucho más activa alrededor de la adopción responsable y el no abandono.
De acuerdo con datos compartidos por Samia Bracamontes, fundadora del Refugio de Toby, el trabajo realizado durante cerca de siete años ha contribuido a lograr 1,800 adopciones entre rescates directos y colaboraciones con otras redes de protección animal.
Tomando en cuenta el estimado anual de abandono animal en México, durante ese mismo periodo, se acumuló aproximadamente 3.5 millones de perros y gatos en situación de calle.
La cifra ayuda a dimensionar tanto la enorme desproporción entre el trabajo de refugios independientes y la problemática real.
Bye Bye Friend reconoce que todo esfuerzo suma, por ello, continúa su colaboración con Refugio Toby, en esta ocasión con la donación de alimento para los perros mestizos que han sido rescatados.
“El ‘perrito caramelo’ se convirtió en un símbolo emocional porque siempre ha estado presente. El reto ahora es que esa empatía se traduzca en adopción, esterilización, atención veterinaria, despedidas dignas y una cultura mucho más responsable alrededor del bienestar animal”, afirma Patricio Borrego, director operativo de Bye Bye Friend.
En el marco del Día Internacional del Perro sin Raza, que se conmemora cada 28 de mayo, Bye Bye Friend pone sobre la mesa la importancia del acompañamiento que merecen no solo en sus etapas de vida, también al momento de su partida.
Quizás la conversación más importante alrededor del “perrito caramelo” no es por qué se volvió viral, sino por qué durante tantos años nos pareció normal verlo solo, crecer en la calle y partir desde el abandono.
Sumemos para que en el Día Internacional del Perro sin Raza, encuentren un tutor que les brinde cuidados, amor, y que esté dispuesto a acompañarlos en sus últimos momentos con una despedida digna.
