Desprenderte de tus cosas no solo es práctico, es un acto de amor

Del uno al diez, ¿qué tan difícil te resulta dejar ir una prenda?

Muchas veces he escuchado la frase «menos es más» y es cierto que aplica a un montón de cosas, pero en esta ocasión quiero orientarlo a revisar nuestro propio clóset y dejar ir todo aquello que –como diría Marie Kondo– no te haga feliz, para que alguien más pueda aprovecharlo.

Para personas como yo, a quienes nos provoca placer y un estado de bienestar revisar cajones, libreros, clósets, despensa y sacar todo lo que no me queda o que no consumo regularmente, no necesitas leer este texto.

Dejar ir cosas materiales se practica, se vuelve más fácil cada vez. (Foto: Creative Commons)

En cambio, si eres de aquellos a los que les cuesta mucho despojarse de las cosas materiales, si cada vez que ves una prenda que no te entra o que estás esperando a que vuelva a estar de moda, por favor sigue leyendo.

He visto teorías del bienestar al ordenar la casa, de minimalismo e incluso de ecología textil y aunque no son lo mismo ni mucho menos, hay algo en lo que todas coinciden: menos es más.

Siempre es un buen momento para compartir con quienes tienen menos o no tienen, eso es lo que me motiva principalmente a escribir al respecto. Pero, también considero que una vez que experimentas la sensación de bienestar de ver tu casa o tu armario más ordenado, con cosas que verdaderamente te agradan y con las que te sientes cómodo, ocurre la magia y así no duele en lo más mínimo soltar y donar todo lo demás; es decir, la paja.

Donar ropa te acerca a un estilo de vida más sustentable. (Foto: Creative Commons)

Te invito a que mires con detenimiento tu ropa, por ejemplo que sostengas una prenda con ambas manos y te preguntes si te encanta. Si la respuesta es sí, vuelve a colgarla y listo. Pero si la respuesta es «no tanto» o si dudas, déjala ir, porque como siempre digo: cuando hay duda, no hay duda.

Esa acción, que parece sencilla para muchos, en realidad es un acto de amor propio, al prójimo y también al medio ambiente, porque vas a compartir con alguien más cosas que apreciabas, que en algún momento consideraste valiosas y ahora permitirás que las use otra persona, sin mencionar que estarás practicando las tres erres: reducir, reutilizar y reciclar.

Toda acción que llevemos acabo para cuidar el medio ambiente suma. (Foto: Creative Commons)