Durante la semana pasada la atención estuvo dividida entre los acuerdos comerciales de EUA con algunos de sus socios comerciales ante la fecha límite del 1 de agosto; los anuncios de la Reserva Federal, que cumplió con el guion y dejó sin cambios su tasa de interés; las cifras económicas, particularmente las del PIB en EUA, México, la Eurozona y el débil reporte de empleo estadounidense y; reportes trimestrales corporativos, particularmente algunas de las grandes tecnológicas estadounidenses.
En línea con lo anticipado, por quinta ocasión consecutiva la Fed mantuvo sin cambios su tasa de interés de referencia en el rango 4.25% – 4.50%.
La principal sorpresa es que la decisión no fue unánime, con dos gobernadores (Chris Waller y Michelle Bowman) votando a favor de un recorte en la tasa de interés. Una situación similar no se había registrado en tres décadas.
En el comunicado de prensa, la Fed reconoce una moderación en el crecimiento económico de EUA y mantiene la idea de que el panorama económico sigue siendo muy incierto. Sobre el empleo y la inflación repitió lo de un mercado laboral fuerte y que los precios se mantienen algo altos.
Hacia adelante, el banco central deja abierta la puerta a recortes en la tasa. Por lo pronto, el mercado le apuesta con cerca del 60% a que habría uno en la reunión de septiembre.
En materia económica, en EUA el PIB del segundo trimestre creció 3.0%, aumento por encima de las previsiones del consenso, que anticipaban una expansión del 2.6%, y del dato del primer trimestre, que mostró una contracción del 0.5%. El mayor impulso provino del sector externo, con el rubro de exportaciones netas contribuyendo con 5.0%, así como una renovada fortaleza del consumo privado, el cual se expandió 1.4%.
En este sentido cobraba fuerza el reporte oficial de empleo estadounidense. La economía creó en julio 73 mil puestos de trabajo, cifra muy por debajo a los 104 mil que esperaba el consenso. Pero más llamativa ha sido la revisión a la baja de los datos de los dos meses previos. La debilidad del mercado laboral había sido la justificación dada por Christopher Waller y Michelle Bowman, los dos gobernadores de la Fed que votaron a favor de reducir las tasas en la pasada reunión de la Fed, para rechazar mantenerlas sin cambios.
Con relación a la política comercial de Trump, finalmente se llegó la fecha del primero de agosto en la que vence la tregua para la aplicación de los aranceles recíprocos. En la víspera, el mandatario estadounidense anunció una serie de acuerdos arancelarios y exigencias, con sorpresas para India y el cobre, en el intento del presidente de Estados Unidos para crear un nuevo orden comercial global. Trump anunció acuerdos con la Unión Europea, Japón, Corea del Sur, Tailandia, Camboya, Taiwán, India, Malasia, entre otros.
Además, el mandatario sorprendió a los mercados con nuevas normas arancelarias sobre el cobre, provocando por momentos una caída récord de precios en Nueva York al eximir las formas más comercializadas del metal de los aranceles del 50%.
Con México, se anunció un acuerdo para extender la pausa de los aranceles con una duración de 90 días. Con ello se evitó que aumente el arancel a 30% para todos los productos exportados a territorio norteamericano. Así, queda el mismo trato arancelario como hasta ahora. México seguirá enfrentando un arancel del 25% por el problema del fentanilo (para todo producto que no cumpla con la regla de origen del T-MEC); 25% a los automóviles y; 50% al acero, el aluminio y el cobre.
Los recientes acuerdos comerciales de EUA, particularmente con la Unión Europea y Japón suponen un alivio temporal para los mercados y los exportadores, ya que aportan claridad sobre los aranceles y evita el peor de los escenarios: una guerra comercial en escalada. No obstante, estos acuerdos distan mucho de ser el ideal, ya que los niveles arancelarios que enfrentan ahora los exportadores (e importadores estadounidenses) son significativamente más altos que los existentes antes del acuerdo. A pesar de que el resultado es mejor de lo que se temía, los nuevos aranceles suponen un claro obstáculo y probablemente lastrarán el crecimiento global en los próximos trimestres.
Por otro lado, Estados Unidos y China concluyeron en Estocolmo su tercera ronda de negociaciones arancelarias sin acuerdo, pero con la voluntad de extender la actual tregua, que expira el 12 de agosto, y sobre la que el presidente estadounidense, Donald Trump, tendrá la última palabra.
Con relación a la temporada de reportes corporativos, hasta ahora, ha sido una excelente temporada de resultados, y esa es la razón principal por la que las acciones estadounidenses siguen teniendo un buen desempeño. La semana pasada destacaron los reportes de Microsoft, Meta, Apple y Amazon.
En México, el PIB del segundo trimestre de 2025 sorprende un poco con una expansión mayor a la esperada. De acuerdo con la estimación oportuna, la actividad económica habría crecido 0.7% con respecto al trimestre inmediato anterior. A tasa anual, el incremento habría sido 1.2%. Con ello, el primer semestre de 2025, el PIB oportuno creció 0.9%, con cifras desestacionalizadas (0.4% cifras originales). Se trata de crecimientos modestos, pero en niveles por arriba de lo pronosticado. Se aleja así el riesgo de recesión económica, aunque hacia adelante se anticipa una segunda mitad del año con mayores dificultades y con la posibilidad de registrar un estancamiento económico.
Principales referencias económicas y eventos de la semana
Los mercados seguirán asimilando la entrada en vigor de los aranceles de Trump.
Adicionalmente, en EUA se publicará: de junio, pedidos de fábrica y balanza comercial; de julio, ISM manufacturero y; el cambio en inventarios de petróleo y solicitudes iniciales de subsidio por desempleo.
En Europa, habrá dato de PMI de servicios y compuesto de julio. En Alemania, producción industrial de junio. De China, exportaciones de julio.
En México, habrá reunión de política monetaria de Banxico; inversión fija bruta de mayo y; confianza del consumidor e inflación de julio.
Expectativa para el Tipo de cambio
El mercado cambiario mexicano estará muy dependiente de: la última ronda de turbulencias arancelarias de Donald Trump; la decisión de política monetaria de Reino Unido y Banxico. Sobre este último, nuestra expectativa es un recorte de 25 puntos base; reunión de la OPEP+ para decidir si ajustan las cuotas de producción de crudo y; cifras de inflación y comercio de China. Dado lo anterior, durante la semana el dólar podría fluctuar entre los $18.60 y $19.10 spot.
Expectativa para las Tasas de interés
En el mercado primario, la tasa de Cetes a 28 días podría registrar un aumento; por su parte, el rendimiento para los bonos de 10 años en el mercado secundario podría moverse entre 9.35% – 9.55%.
*Con información de CIBanco.
Foto: PAUSA.
