MacLeod: De mecánico de Senna a instructor de Fórmula 1

El escocés Rod MacLeod ama el automovilismo. Desde que era joven trato de involucrarse y consiguió un empleo en el extinto equipo de Fórmula 1, Tyrrell. Ahí comenzó a conocer los secretos del deporte que se convirtió en su vida.

Vino el salto al legendario equipo McLaren, bajo las órdenes de Ron Dennis, directamente en los autos de Alain Prost y Ayrton Senna. Como mecánico conquistó campeonatos mundiales y aprendió de la disciplina y trabajo de una escudería triunfadora.

A la par, su naciente carrera como piloto le llevó a la Fórmula Ford Británica y a la Fórmula 3. Fue campeón de la F3 en México y compitió en series como el Campeonato Mustang, NASCAR México, Indy Lights Panamericana, IMSA y muchas más.

Gracias a su manejo técnico y gran entendimiento de las habilidades de piloto, comenzó una etapa como «driver coach», es decir, el guía que necesitan todos los pilotos competitivos para ganar décimas, y con ello, títulos.

Sus alumnos

Algunas de las grandes figuras que han pasado por la guía de MacLeod son: el subcampeón de Fórmula 1 Sergio ‘Checo’ Pérez; el dos veces ganador de las 500 Millas de Indianápolis Josef Newgarden; el campeón mundial de Fórmula BMW Alexander Rossi; el ganador de carreras de IndyCar Pato O’Ward; la estrella Danica Patrick,el especialista de circuitos AJ Allmendinger (NASCAR) y Graham Rahal (IndyCar).

Pero Rod MacLeod no sólo se enfoca en la alta competencia, pues instruye a jóvenes kartistas, entusiastas del automovilismo y los llamados ‘gentlemen drivers’, como parte de sus funciones como staff del The Concours Club, en Florida.

Sus funciones han logrado que sus pilotos obtengan triunfos tanto en el Ferrari Challenge, Porsche GT, e IMSA, sin contar los triunfos sonados de los alumnos que se desempeñan en Fórmula 1, IndyCar o NASCAR.

Las claves

Cuando un piloto, sin importar la edad, llega a la guía de MacLeod, el ‘driver coach’ analiza las fortalezas y habilidades, para tratar de mejorar tanto en calificación como en carrera.

«Los pilotos aman la velocidad, por algo son pilotos. Lo disfrutan mucho, pero la segunda parte es aprender a utilizar la telemetría y la tecnología a favor», dijo MacLeod en entrevista con PAUSA, en una de sus recientes visitas a México.

«Lo más difícil para un piloto, por muy raro que suene, es aprender a tomar las curvas veloces y sacar provecho. La técnica para la curva lenta se puede aprender muy fácil, pero el tener el feeling en la curva rápida, eso los hace muy especiales».

MacLeod ha trabajado con algunos de los pilotos mexicanos más renombrados, desde Checo Pérez y Pato O’Ward, hasta las promesas Ivanna Richards o Andrés Pérez de Lara, y de ellos destaca la atención puesta a las recomendaciones.

«Los mexicanos escuchan y tratan de implementarlo de inmediato», apunta. «Para ellos es muy importante el implementar eso de inmediato. A diferencia del automovilismo de Europa, se tienen menos carreras al año, por lo que es muy importante aprovechar el tiempo en pista».

Además, el especialista recomienda que, para reducir esa desventaja contra los europeos o volantes con mayores recursos, los pilotos aprendan a utilizar los simuladores.

«No se trata de sentarse y jugar, sino de ir viendo cómo cambia el auto con los ajustes que pongas. Tratar de entender cómo se puede aplicar en la vida real. Hoy, el piloto que aprenda y utilice sus simuladores, podrá ganar posiciones en pista».

MacLeod tiene reglas muy claras con sus pilotos, y algunas de ellas se aplican cada que se sube al auto, como el analizar y entender los rebasas y el adaptar las herramientas a cada situación en carrera.

«El piloto que logra sacar una décima más con lo que tiene es el que se destacará del resto».

Por último, MacLeod recomienda una buena comunicación con el ingeniero o mecánicos, pues sólo «hablándoles en ese mismo idioma, se podrá mejorar».